Contenido 👇🏼
Un diseño que no da en el clavo. Un ida y vuelta de correcciones que parece eterno. Un equipo frustrado. Un presupuesto que se esfuma. Si algo de esto te suena familiar, no estás solo/a.
Y te lo digo desde un lugar único. En mis 25 años de carrera, he estado en las dos sillas: como la emprendedora que necesita que un diseño genere ventas y resultados concretos, y como la diseñadora que ha trabajado con cientos de clientes y ha visto de primera mano cómo un brief genial puede crear magia, y cómo uno «flojito de papeles» puede descarrilar un proyecto entero.
Primero que todo, ¿qué es un brief? Dicho en criollo, es la «receta» para el diseño que querés. Es el documento donde ponés todos los «ingredientes»: tus objetivos, a quién le hablás, qué querés decir y cómo te lo imaginás. Es el mapa que le das a tu equipo de diseño para asegurarse de que todos lleguen al mismo destino y no se pierdan en el camino.
Esa doble perspectiva me enseñó que un brief no es un trámite administrativo. Es el documento estratégico más importante de un proyecto de diseño. Es el cimiento sobre el que se construye todo lo demás.
En esta guía no te voy a dar un simple checklist. Vamos a desglosar la lógica estratégica que hay detrás de cada pregunta. Vamos a transformar la manera en que pedís un diseño, para que dejes de pedir «cosas lindas» y empieces a encargar «activos que generan resultados».
El Cambio de Mentalidad: Tu Brief es un Prompt para la Creatividad
Antes de empezar, hablemos de la idea de «Checklist ↔ Prompt». Darle a un profesional del diseño un brief vago es como darle a una Inteligencia Artificial un prompt flojito de papeles: «haceme una imagen de un perro». El resultado será genérico, predecible y, probablemente, inútil para tu objetivo.
Un buen brief, en cambio, es un prompt de alta definición. No solo dice «qué», sino que explica el «porqué», el «para quién» y el «cómo». Le da a la mente creativa del equipo de diseño el contexto, las restricciones y los objetivos que necesita para producir algo excepcional y alineado a tu estrategia.
Los 10 Componentes de un Brief a Prueba de Balas
Vamos a analizar cada punto del checklist más que como una pregunta a rellenar, sino como un pilar estratégico. Y te voy a dar de cada uno, el por qué, cómo aplicarlo en la práctica y ejemplos bajados a tierra. ¡A leer y scrolear! 🤳🏼
1. La Audiencia: ¿Para Quién Diseñamos?
- El «Porqué» Estratégico: Un diseño no puede ser evaluado en un vacío; su éxito o fracaso depende de cómo resuena con la persona a la que se dirige. Sin una audiencia clara, diseñamos a ciegas.
- En la Práctica: No te limites a «hombres de 20 a 40». Creá mini perfiles de cliente que le den vida a esa audiencia. Describila brevemente: edad, intereses, qué le duele, qué desea.
- Ejemplos Concretos:
- Perfil A – «Martín, Dueño de PyME Industrial»: 48 años. Su dolor es la falta de tiempo y la logística. Valora la eficiencia, la claridad y la confianza. Un diseño para él debe ser sobrio, directo, con datos y gráficos claros.
- Perfil B – «Laura, Creadora de Contenido de Moda»: 24 años. Su dolor es la falta de visibilidad y diferenciación. Valora la estética, las tendencias y la autenticidad. Un diseño para ella puede ser más audaz, usar tipografías en tendencia y una paleta de colores vibrante.
2. El Objetivo Principal: ¿Qué Buscamos Lograr?
- El «Porqué» Estratégico: Un diseño sin objetivo es arte. Un diseño con objetivo es una herramienta de negocio. Necesitamos UNA métrica de éxito principal para saber si la pieza funcionó. ¡Uno principal!
- En la Práctica: Sé específico. En lugar de «vender más», probá con «lograr que 100 personas hagan clic en el botón ‘Comprar Ahora'».
- Ejemplos Concretos:
- Objetivo de Venta: El diseño debe ser persuasivo, con un producto protagonista, un precio claro y un Llamado a la Acción muy visible.
- Objetivo de Branding: El diseño puede ser más sutil, enfocado en comunicar los valores de la marca, con una estética impecable y un mensaje inspirador.
3. El Mensaje Clave: ¿Cuál es la Idea Central?
- El «Porqué» Estratégico: La atención de las personas es limitada. Debemos destilar nuestra comunicación a su esencia más pura. Si tu audiencia solo pudiera recordar una cosa después de ver el diseño, ¿qué sería?
- En la Práctica: Escribí una sola oración. Si no podés resumir tu mensaje en una frase, probablemente sea demasiado complejo.
- Ejemplos Concretos:
- Mensaje Bueno: «Nuestro nuevo software te ahorra 10 horas de trabajo a la semana.»
- Mensaje Malo: «Somos una empresa sinérgica que ofrece soluciones innovadoras para la optimización de procesos.»
4. Las Referencias Visuales: El Atajo a la Mente Creativa
- El «Porqué» Estratégico: El lenguaje visual es universal, pero los gustos son subjetivos. Las referencias transforman lo subjetivo en objetivo. Son la forma más eficiente de alinear expectativas.
- En la Práctica: No digas solo «me gusta esto». Explicá el porqué. Sé un crítico de arte.
- Ejemplos Concretos: «De esta referencia, me gusta la paleta de colores cálidos y el uso de la tipografía sans-serif en los títulos. De esta otra, me gusta la composición fotográfica asimétrica. Por favor, no usar el estilo de ilustración del link 3, me parece muy infantil para nuestra marca.»
5. Tamaño y Formato: Las Reglas del Juego
- El «Porqué» Estratégico: Cada plataforma y medio tiene sus propias reglas técnicas. Diseñar sin saber el formato final es como construir una casa sin conocer el terreno.
- En la Práctica: Sé súper específico. No es lo mismo un post para el feed que para stories, o un banner para web que un flyer para imprenta.
- Ejemplos Concretos: «Necesito tres piezas: 1) Post para feed de Instagram 1080x1080px en JPG. 2) Story para Instagram 1080x1920px en formato video MP4 de 15 segundos. 3) Flyer tamaño A5 en PDF con 3mm de demasía para imprenta.»
6. Información «Sí o Sí»: El Contenido Obligatorio
- El «Porqué» Estratégico: El diseño necesita un esqueleto de contenido para sostenerse. Entregar toda la información de una sola vez evita errores y retrasos.
- En la Práctica: Creá una sección en el brief con todos los textos finales: títulos, cuerpos de texto, datos de contacto, fechas, precios, legales, etc. ¡Todo!
7. Restricciones: Los Límites que Potencian la Creatividad
- El «Porqué» Estratégico: Contrario a lo que se cree, una página en blanco no es el paraíso creativo. Las restricciones bien definidas enfocan la energía y fuerzan soluciones más inteligentes.
- En la Práctica: Aclará todo lo que NO se debe hacer.
- Ejemplos Concretos: «No usar fotos de banco de imágenes. Evitar el color rojo, es el de la competencia. La promoción no aplica a la sucursal de Córdoba, así que no mencionarla.»
8. Fecha de Entrega: El Pacto de Tiempo
- El «Porqué» Estratégico: Una fecha de entrega clara permite a todas las partes organizar sus recursos.
- En la Práctica: Sé realista. Considerá que el proceso de diseño incluye no solo la creación, sino también una o dos rondas de devoluciones y ajustes. Dale al equipo el tiempo que necesita para hacer un buen trabajo.
9. Manual de Marca y Logo: El ADN de tu Identidad
- El «Porqué» Estratégico: La consistencia construye confianza. El manual de marca es el documento que garantiza que tu identidad visual se mantenga coherente en cada punto de contacto.
- En la Práctica: Si tenés un manual o tu logo en formatos de alta calidad, por ejemplo, archivos .AI, .EPS o .SVG, ¡adjuntalo siempre! Es el mejor atajo para un diseño alineado.
10. «Algo más…»: El Contexto y el Espíritu del Proyecto
- El «Porqué» Estratégico: A veces, los datos duros no son suficientes. El equipo de diseño necesita entender el «alma» del proyecto.
- En la Práctica: Este es tu espacio para explayarte. Contá el contexto de la campaña, el tono que buscás, que puede ser divertido, serio, urgente o inspirador, o cualquier otra cosa que creas que puede ayudar a «clavarla con el diseño».
Anatomía de un Desastre: 5 Errores Comunes al Briefear y cómo evitarlos
Después de 25 años en esto aprendí que los proyectos de diseño casi nunca se caen por falta de talento. Se caen por errores chiquitos, casi invisibles, que cometemos al principio por ir a las apuradas, incompletos, con desorden.
Esos «detalles» son los que después se convierten en un bucle infinito de correcciones, en la frustración de tu equipo, las cosas sin terminar y en plata que se te va de las manos.
Lo bueno es que, la mayoría de estos errores, son súper evitables. Así que vamos a prender la luz y a exponer a 🔦 los 5 culpables de siempre para que no te agarren nunca más.
1. El Síndrome del «Hacelo Lindo y Moderno»
- El Error: Usar adjetivos subjetivos sin anclarlos en la realidad. «Lindo», «moderno», «fresco», «con onda» no significan nada sin contexto.
- La Solución: Acompañá siempre estos adjetivos con referencias visuales concretas. Explicá por qué te parecen «modernos»: «¿Es la tipografía? ¿Son los colores? ¿Es el espacio en blanco?».
2. El Objetivo Mutante
- El Error: Cambiar el objetivo a mitad del proyecto. «Empezamos queriendo informar, pero ahora queremos que también venda… y que la gente se suscriba».
- La Solución: Definir y «congelar» el objetivo principal antes de que empiece el trabajo de diseño. Un cambio de objetivo es un proyecto nuevo y requiere un brief nuevo.
3. El Brief por Goteo
- El Error: Enviar la información por partes: un logo por WhatsApp, un texto por mail, una referencia en un audio.
- La Solución: Centralizar toda la información en un único documento. El brief es la «única fuente de la verdad». Si no está en el brief, no existe.
4. Ocultar las Restricciones
- El Error: No aclarar desde el principio lo que NO se debe hacer, por miedo a «limitar la creatividad».
- La Solución: Las restricciones son las mejores amigas de la creatividad. Aclarar qué colores, estilos o imágenes evitar le ahorra al equipo de diseño un camino de exploración inútil y enfoca su energía en soluciones viables.
5. Confundir Opinión Personal con Devoluciones de Usuario
- El Error: Dar devoluciones basadas en gustos personales que no tienen relación con la audiencia objetivo. «A mí no me gusta el amarillo», «Mi socio dice que la letra es muy grande».
- La Solución: Evaluar cada propuesta de diseño respondiendo una sola pregunta: «¿Esto cumple el objetivo definido en el brief para la audiencia definida en el brief?». El diseño no es para vos, es para tu cliente.
El Arte de la Devolución: Cómo Dar Feedback que Mejora el Diseño
Llegar con un brief perfecto es un golazo, pero (y esto es clave) es solo la mitad del partido. La otra mitad se juega en la cancha de las devoluciones.
La forma en que pedís los cambios es lo que define si un buen diseño se convierte en algo espectacular o si termina en un loop infinito de frustración.
Aprender a dar devoluciones claras y enfocadas es un superpoder que te va a ahorrar tiempo, plata y más de un dolor de cabeza. Acá te muestro cómo hacerlo bien.
1. Volvé Siempre al Brief
- La Regla de Oro: Las devoluciones no deben basarse en gustos o ideas nuevas que surgieron a mitad de camino. El único criterio objetivo para evaluar un diseño es qué tan bien resuelve lo planteado en el brief original. Si el diseño cumple los objetivos y respeta las pautas, pero aun así no te convence, quizás el que necesita un ajuste es el brief, no el diseño.
2. Sé Específico, no Ambiguo
- El Principio de Claridad: Evitá frases como «no me cierra», «le falta algo» o «hacelo más moderno». No son accionables. En su lugar, describí el problema de forma concreta.
- Ejemplo Práctico: En vez de «la foto no me gusta», probá con «la imagen se siente muy seria para el tono alegre que buscamos, ¿podemos probar con una donde la gente esté sonriendo?».
3. Agrupá Todas las Revisiones
- El Principio de Eficiencia: No envíes correcciones por goteo a medida que se te ocurren. Si sos coordinadora de un equipo, juntá las opiniones de todas las personas involucradas y unificalas en un solo documento. Una única ronda de revisión consolidada es infinitamente más eficiente para todas las partes.
4. Proponé Soluciones (si es posible)
- El Enfoque Colaborativo: Además de señalar un problema, si se te ocurre una posible solución, compartila. Esto transforma una crítica en una colaboración.
- Ejemplo Práctico: «El botón de compra se pierde un poco con el fondo. ¿Qué tal si probamos usando nuestro naranja de marca para que contraste más y llame la atención?».
Para cerrar y empezar a actuar
Un brief de diseño bien ejecutado es mucho más que una lista de tareas. Es un ejercicio de estrategia, empatía y claridad. Es la herramienta que alinea a todo el equipo, respeta el tiempo de los profesionales creativos y transforma una simple idea en un activo poderoso para tu negocio.
Ahora tenés las herramientas, no solo para empezar bien un proyecto, sino para llevarlo a buen puerto. La próxima vez que encargues un diseño, no solo pidas algo que se vea bien. Exigí algo que funcione. El poder para lograrlo, también, está en tus manos. Está en el brief y en la calidad de tus devoluciones.
Dominar este proceso es un súper poder. Pero también sabemos que el recurso más escaso y valioso de cualquier negocio es el tiempo. Por eso, si al terminar de leer esta guía tu primer pensamiento fue «esto es genial, pero honestamente no tengo el tiempo para hacerlo», entonces quizás haya un camino más simple.
En Looop.ar diseñamos un servicio de diseño por suscripción justamente para eso: para que puedas delegar todo este proceso en un equipo dedicado, liberar tu tiempo y desinflar tu carga mental. Para que te enfoques únicamente en la estrategia de tu negocio, con la tranquilidad de que del diseño, nos ocupamos nosotros.

Mi obsesión es construir los sistemas de diseño para que quienes lideran equipos dejen de ser el cuello de botella creativo de su propia empresa.
¿Este es tu dolor de cabeza? Hablemos 💬